Durante el verano de 2004, tuve la posibilidad de recorrer gran parte de
nuestro hermosísimo NorOeste Argentino.
Se dieron varias cosas (entre trabajo y facultad), que hicieron posible que
me tome 2 meses enteros, para hacer una de las cosas que más satisfacciones
me da en la vida: viajar en bicicleta.
Durante la primera mitad del viaje, tuve la suerte, de contar con la
compañía de Sabrina, una de las mujeres que más me sorprendió sobre una
bicicleta. Además: es cicloturista de alma!! Le terminó gustando tanto como
a mí, el recorrer semejantes paisajes pedaleando!!
La idea del viaje, era pasar por los lugares que no había podido visitar en
mi primer “cicloviaje” (el que hice solo) al NOA, en el verano de 2003.
El objetivo principal, era poder llegar a pedalear todo lo que nos
propusimos, pero sin lugar a dudas, siempre sentimos un “gustito especial”,
por lograr subir la Cuesta del Obispo (Salta), lugar “mágico” si los hay.
En la terminal de
micros de Retiro, terminando de embalar las bicis.
Quisiera aclarar algo importante, antes de mi relato. En varios
pasajes del mismo, hago algunos comentarios personales, como por ejemplo, el
hecho de nombrar a varias de las personas que fui conociendo durante mi
viaje. Lo hago, a manera de homenaje hacia cada uno de ellos, ya que son
parte importantísima, de toda mi experiencia vivida, recorriendo el noroeste
argentino.
Retiro – San Salvador de Jujuy.
29 de diciembre de 2003.
A las 21:00, desde la terminal de ómnibus de Retiro (Capital Federal),
tomamos el micro de La Veloz del Norte, con destino: San Salvador de Jujuy.
Terminal de Retiro. Así quedó la bici de Sabri,
después de embalarla (fue lo exigido por la empresa de micros).
30 de diciembre de 2003.
Llegamos a eso de las 19:00 a la capital jujeña. Armamos las bicis en la
terminal de micros (estaban envueltas en cartón, y les pusimos los pedales,
los asientos, cuernitos y ruedas delanteras), pasamos por la oficina de
informes turísticos (en la misma terminal), en busca de un hospedaje
económico, y nos recomendaron el Residencial Castañeda, al que llegamos,
después de pedalear nuestras primeras tres cuadras del viaje.
31 de didiembre de 2003.
Ansiosos de empezar a pedalear, salimos temprano del hospedaje. Recorrimos
casi toda la capital provincial. Las costaneras de los ríos Grande y Xibi
Xibi, la ex Estación de Trenes, la Plaza Principal, la Casa de Gobierno (a
la cual entramos, y pudimos ver la primer bandera patria), las esculturas de
Lola Mora que la rodean, el Cabildo y la Iglesia Catedral. Ya por la tarde,
fuimos hasta Alto La Viña: selecta zona residencial, en las afueras de San
Salvador, a la que cuesta llegar (por lo menos en bicicleta), ya que hay que
vencer varias pendientes, pero vale la pena... no saben la vista de toda la
"Tacita de Plata" que hay ahí!!!!
A la noche, quisimos salir a festejar el Año Nuevo, pero no encontramos
absolutamente NADA abierto. Terminamos bajo la lluvia, en la plaza principal
de San Salvador, brindando simbólicamente, junto a Cort, un canadiense
compañero del hospedaje.
* 30 kms de pedaleo.